Hace falta un concienzudo trabajo de gestión y organización para que una idea cobre vida. 

Por lo general, esa idea surge del diálogo con el cliente y la exploración de varias posibilidades, y se concreta en los guiones técnico y narrativo que elaboramos con nuestros guionistas.

Siempre que resulta posible, nosotros mismos nos desplazamos en busca de localizaciones para la filmación. También contratamos los servicios externos que requiera el proyecto: actores, figurantes, seguro de rodaje, voz en off y, en su caso, equipo técnico adicional.

Antes de llevar todo eso a cabo, por supuesto, hacemos una estimación rigurosa de las necesidades de producción para optimizar costes y ajustarnos a las necesidades del cliente.