Nos sentimos cómodos ocupándonos de todo el proceso de elaboración de un vídeo. La experiencia nos dice que esa es la mejor manera de ahorrar tiempo y dinero, y también de mantener un control que garantice la consistencia del resultado final. 

Sin embargo, hay veces que eso no resulta posible, o que no es lo que el cliente necesita. Así que también podemos asumir cualquiera de las labores concretas que veis aquí.